¿Haces horas extra y no te las pagan? Esto es lo que puedes reclamar
Quedarte después de tu hora, entrar antes para preparar el puesto o seguir trabajando desde casa puede convertirse en tiempo de trabajo que debe registrarse y, cuando excede de tu jornada ordinaria, puede generar derecho a pago o descanso compensatorio.
Un análisis publicado el 11 de agosto de 2026, a partir de datos de la EPA, situó en 6,43 millones las horas extraordinarias realizadas semanalmente en España y estimó que alrededor del 40 % no se compensaban. En Canarias, aproximadamente el 84 % sí aparecían compensadas.
Cuatro reglas que debes conocer
Muchas horas extraordinarias no aparecen en forma de una jornada completa añadida. Se acumulan en pequeñas prolongaciones: diez minutos al cerrar, veinte minutos esperando al relevo, media hora terminando un informe o respondiendo mensajes después de salir.
Que ese tiempo sea habitual, breve o se haya normalizado dentro de la empresa no significa que deba trabajarse gratuitamente.
¿Qué se considera una hora extraordinaria?
El artículo 35 del Estatuto de los Trabajadores considera horas extraordinarias las horas de trabajo realizadas por encima de la duración máxima de la jornada ordinaria fijada conforme a la ley, el convenio colectivo o el contrato.
Por eso, antes de calcular cuántas horas extra existen, hay que conocer cuál es la jornada ordinaria que realmente te corresponde.
Preparar obligatoriamente el puesto
Si la empresa exige llegar antes para abrir, preparar equipos, cambiarse o realizar tareas necesarias, habrá que valorar si ese tiempo es trabajo efectivo.
Cerrar caja o terminar tareas
Que el horario comercial termine a una hora no significa que el trabajo pueda continuar gratuitamente hasta completar el cierre.
Esperar a la persona que te sustituye
Si no puedes abandonar el puesto hasta que llegue tu relevo y la jornada se prolonga, ese tiempo puede formar parte del trabajo realizado.
Correos y tareas desde casa
Seguir prestando servicios por exigencia empresarial después del horario también puede afectar al cómputo de jornada y al derecho a desconexión.
No todo tiempo adicional es automáticamente una hora extraordinaria. Hay que distinguir entre trabajo efectivo, distribución irregular de jornada, horas complementarias en contratos a tiempo parcial y auténticas horas extraordinarias. El convenio colectivo puede ser decisivo.
¿Cómo deben pagarse o compensarse?
La ley permite que las horas extraordinarias se abonen económicamente o se compensen mediante descanso retribuido equivalente.
Pago de la hora extraordinaria
La cuantía se determina por convenio colectivo o contrato, pero nunca puede ser inferior al valor de una hora ordinaria.
Descanso retribuido
Puede compensarse con tiempo equivalente de descanso. Si no existe pacto sobre la forma de compensación, la ley presume el descanso dentro de los cuatro meses siguientes.
Una hora extraordinaria no debería convertirse en trabajo gratuito. El sistema concreto de pago o descanso debe revisarse en el convenio, el contrato y las condiciones aplicables en la empresa.
¿Pueden decirte que las horas extra “ya están incluidas en el sueldo”?
Una frase genérica de este tipo no basta para resolver la cuestión. Hay que analizar qué salario se ha pactado, qué complementos se cobran, qué dice el convenio y cuál es la jornada ordinaria.
Puede haber complementos relacionados con disponibilidad, dedicación o determinadas condiciones de trabajo, pero eso no permite eliminar sin más los límites legales de jornada, descanso y registro.
¿Cuántas horas extra pueden hacerse al año?
Con carácter general, el Estatuto establece un máximo de 80 horas extraordinarias al año.
Para ese límite no se computan las horas extraordinarias que hayan sido compensadas mediante descanso dentro de los cuatro meses siguientes a su realización.
Tampoco se incluyen en ese máximo las horas trabajadas para prevenir o reparar siniestros y otros daños extraordinarios y urgentes, aunque esas horas siguen teniendo que compensarse como extraordinarias.
¿Estoy obligado a hacer horas extra?
Como regla general, la realización de horas extraordinarias es voluntaria.
Puede existir obligación cuando su realización haya sido pactada en el convenio colectivo o en el contrato de trabajo, siempre dentro de los límites legales.
¿“Te tienes que quedar hasta que termines” es suficiente?
Una orden empresarial no convierte en gratuita una prolongación de jornada. Si el trabajo exigido supera la jornada ordinaria, debe analizarse cómo se registra y compensa y si se están respetando los límites de jornada y descanso.
¿Qué ocurre si trabajas a tiempo parcial?
En los contratos a tiempo parcial existe una regulación específica. Con carácter general, las personas contratadas a tiempo parcial no realizan horas extraordinarias ordinarias, salvo las necesarias para prevenir o reparar siniestros y daños extraordinarios y urgentes.
La ampliación de las horas contratadas puede articularse mediante horas complementarias, siempre que se cumplan los requisitos del artículo 12 del Estatuto de los Trabajadores.
Las horas complementarias pactadas requieren un acuerdo escrito y están sometidas a límites, preavisos y condiciones concretas.
Si tienes un contrato parcial, revisa especialmente tus horas reales. Trabajar habitualmente más horas de las contratadas sin que aparezcan correctamente registradas o retribuidas puede ocultar un problema distinto al de las horas extraordinarias de una jornada completa.
El registro horario es una de las principales pruebas
La empresa debe garantizar un registro diario de jornada que incluya la hora concreta de inicio y de finalización de la jornada de cada persona trabajadora.
Los registros deben conservarse durante cuatro años y permanecer a disposición de las personas trabajadoras, de sus representantes y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
Además, a efectos del cómputo de las horas extraordinarias, la jornada debe registrarse día a día y totalizarse en el periodo fijado para el pago de las retribuciones.
Fichar y seguir trabajando no hace desaparecer ese trabajo. Si se exige fichar la salida y continuar prestando servicios, conserva toda la documentación que permita reconstruir la hora real de finalización.
“Solo son diez minutos”: el problema de las pequeñas prolongaciones
Diez minutos diarios también cuentan
Una prolongación de solo diez minutos durante unas 220 jornadas laborales suma más de 36 horas de trabajo al año. Las pequeñas prolongaciones repetidas pueden convertirse en una cantidad relevante de tiempo trabajado.
Por eso resulta útil anotar la hora real de entrada y salida incluso cuando las diferencias parecen pequeñas. La suma mensual o anual puede cambiar por completo la percepción del problema.
¿Qué pasa con los correos y mensajes fuera del horario?
Las personas trabajadoras tienen derecho a la desconexión digital fuera del tiempo de trabajo para garantizar sus periodos de descanso, permisos, vacaciones e intimidad personal y familiar.
La empresa debe disponer de una política interna que establezca las modalidades de ejercicio de este derecho y promueva un uso razonable de las herramientas tecnológicas.
Un mensaje aislado no convierte automáticamente todo el tiempo fuera del horario en una hora extraordinaria. Pero una exigencia habitual de responder, realizar tareas o permanecer disponible puede ser relevante tanto para el cómputo de jornada como para el derecho a desconexión.
¿Qué puedes utilizar para demostrar las horas realizadas?
Registro horario y resúmenes de jornada.
Cuadrantes, turnos y modificaciones de horario.
Correos enviados o recibidos fuera de horario.
Mensajes laborales con responsables o compañeros.
Accesos a aplicaciones, sistemas o herramientas de empresa.
Partes de trabajo, cierres de caja o entregas realizadas.
Nóminas y conceptos relacionados con jornada o disponibilidad.
Testigos y otras comunicaciones que permitan reconstruir la jornada.
Construye una cronología, no dependas de una sola captura. Cuadrantes, fichajes, nóminas y comunicaciones coherentes entre sí permiten explicar mucho mejor qué jornada se realizó realmente.
¿Cuánto tiempo tienes para reclamar horas extra no pagadas?
Las reclamaciones de cantidades salariales están sometidas, con carácter general, a un plazo de prescripción de un año desde el momento en que cada cantidad pudo reclamarse.
Por eso no es recomendable esperar durante años acumulando diferencias. El transcurso del tiempo puede hacer que parte de las cantidades deje de ser reclamable.
El plazo debe analizarse en cada caso. Si existe una cantidad importante pendiente, conviene solicitar asesoramiento antes de enviar reclamaciones o dejar pasar más nóminas.
Qué hacer si crees que te deben horas extra
Apunta la hora efectiva de entrada y salida y cualquier prolongación que se produzca.
Compara los fichajes de la empresa con el tiempo que realmente has trabajado.
Conserva la documentación que permita conocer la jornada pactada, realizada y abonada.
Comprueba el valor de la hora extraordinaria, la jornada anual y las reglas específicas de compensación.
Separa horas pagadas, descansadas y pendientes para poder explicar el problema con claridad.
Es importante revisar las pruebas y los plazos para elegir correctamente la vía de reclamación.
Preguntas frecuentes
¿Las horas extra siempre tienen que pagarse en dinero?
¿Cuánto vale una hora extraordinaria?
¿Me pueden obligar a hacer horas extra?
¿Cuál es el máximo anual?
¿Puedo reclamar si el registro no refleja mis horas reales?
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar cantidades?
¿En un contrato a tiempo parcial son horas extra?
Fuentes consultadas
Estatuto de los Trabajadores · artículos 12, 34, 35 y 59.
Ley Orgánica 3/2018 · artículo 88 sobre desconexión digital.
Contenido informativo de carácter general. La aplicación concreta depende de la jornada pactada, el convenio colectivo, el tipo de contrato y las pruebas disponibles.
Tu tiempo de trabajo también tiene valor.
Si estás realizando más horas de las que aparecen en tu jornada y no sabes si deberían pagártelas o compensártelas, SUT Canarias puede ayudarte a revisar el cuadrante, el registro horario, la nómina y el convenio.








